Acerca del Cursario
Cursar es abrir cauce, atravesar un medio, persistir en un proceso, dejarse llevar y a la vez intervenir en la corriente. Ser un cursor no es solo señalar un píxel en la pantalla: es ser un surcador de materias, un incursionista de ideas, un mareante de desviaciones y excursos.
Cursario es un manifiesto de desvaríos intencionalmente traslapados para provocar cruces y roces. Es una cartografía de derivas en un territorio surcado por corrientes tendientes al desvío. Es el mapa del corsario que incita a incursionar en aguas ajenas, abrir nuevos cursos, franquear los límites del territorio y, así, alcanzar las riquezas que esconden los márgenes.
Jerga del Cursario
- El curso como idea estructurante: recorrido, cauce, formación, continuidad. Las producciones no son piezas aisladas sino partes de procesos que continúan.
- El cursor como elemento conceptual y material: es simultáneamente el puntero de la interfaz y aquello que señala, surca, mide e inscribe.
- La cursada como formación y práctica cotidiana. No se separa la producción del aprendizaje, ni de la reflexión. Todo forma parte de un mismo movimiento de ida y vuelta entre hacer, observar, estudiar y volver a hacer.
- La deriva como forma de navegación y también como metodología: no todo está predeterminado y el recorrido puede generar nuevos descubrimientos.
- La incursión como acción del visitante: entrar en una zona, explorar sus ramificaciones y atravesar materiales, obras, textos y procesos.
- El surcar como operación y proceso: atravesar un territorio, abrir una trayectoria y dejar marcas mientras el recorrido se construye.
- El excurso como desvío productivo: textos, referencias, ideas o experimentos que se apartan del recorrido principal pero lo enriquecen.
- La cartografía como modelo de organización: el sitio funciona como un territorio bidimensional, con cursos, subderivas, islas, trazas y corriente.
Manifiesto v1.0